Un local familiar a cargo de Carla Santibáñez quien junto a su madre, ambas banqueteras, decidieron formar su propio restaurante. Con una fachada que oculta lo grande del lugar, que tiene una decoración moderna en sus tres pisos, destacando el subterráneo con grandes sillones de cuero y una iluminación sutil. Ofrece una amplia carta de la cocina japonesa y variedades de sushi.